Anestesia al descubierto: lo que todo paciente debería saber antes de una cirugía

Guillermo Eduardo Paredes Castro, Virginia Eloisa Gómez Zamora, Eduardo Gómez Sánchez

Guillermo Eduardo Paredes Castro: Médico pasante del Servicio Social, Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG).

Virginia Eloisa Gómez Zamora: Médico pasante del Servicio Social, CUCS, UdeG.

Eduardo Gómez Sánchez: Médico Especialista en Traumatología y Ortopedia, Hospital Civil de Guadalajara "Fray Antonio Alcalde". Departamento de Clínicas Quirúrgicas, CUCS, UdeG.

Contacto: eduardo.gomez@cucs.udg.mx

¿Alguna vez te has sentido preocupado por la anestesia antes de una cirugía?

Es bien sabido y ha sido ampliamente documentado que la anestesiología es una de las ramas de la medicina menos conocidas entre la población, lo cual genera inseguridad y temor, debido también a información influenciada por mitos y creencias erróneas. Además, es común que las personas se sometan a cirugías sin entender la técnica anestésica que recibirán, así como tampoco conocen realmente en qué consiste la labor de los anestesiólogos y anestesiólogas, lo cual contribuye a la sensación de nerviosismo, miedo e incluso ansiedad que genera hablar de anestesia [1].

Afortunadamente, se ha descrito que una de las mejores herramientas para tranquilizar a las personas respecto a este tema es conocer y entender el proceso al que serán sometidos, incluso llegando a ser más efectivo que el uso de medicamentos para calmar la ansiedad antes de la cirugía [2], razón por la cual nos interesa introducirnos con este artículo al mundo de la anestesia.

¿Cuál es el rol que desempeña un anestesiólogo?

La labor del anestesiólogo es amplia y, contrario a lo que mucha gente piensa, no solo se lleva a cabo dentro de un quirófano, ya que para realizar un procedimiento el anestesiólogo se encarga de vigilarte antes, durante y después de la cirugía [3].

Previo a la intervención quirúrgica ellos se encargan de valorarte de acuerdo con el tipo de cirugía que se planea realizar, de forma que acorde a tu condición de salud determinan si eres apto para someterte a dicho procedimiento, así como también esta valoración previa ayuda a que puedan planear el tipo de anestesia que se adapta mejor a ti y prevén posibles complicaciones que puedan suceder debido al contexto de cada paciente y tipo de cirugía que se realizará [3].

Durante la cirugía el anestesiólogo no solo es el responsable de administrarte la anestesia, sino que es quien se encarga de vigilarte y cuidarte durante todo el procedimiento, monitoreando tus signos vitales con distintas herramientas como el oxímetro y el electrocardiograma, entre muchos otros, permitiéndole interpretar con sus conocimientos tu estado de salud durante la cirugía, siendo capaces de identificar cuando es necesario administrarte otros medicamentos adicionales para mantenerte estable, por lo que la rápida capacidad de tomar decisiones eficaces en esta parte de su trabajo es una cualidad común entre los anestesiólogos [3].

Inmediatamente después del procedimiento tu anestesiólogo se encargará de vigilar tu respuesta a la anestesia, evaluando que te encuentres con un buen estado de salud y te recuperes de forma adecuada, tomando además la decisión de cuándo es conveniente que puedas salir del área de observación, ya sea para dirigirte al área de hospitalización o darte de alta a tu casa, según el procedimiento que se realizó y tu evolución después de este [3].

Finalmente, una de las áreas fuera del quirófano que más ha avanzado en los últimos años es la enfocada al control del dolor, y no solo haciendo referencia al dolor durante y después de una cirugía, sino que los anestesiólogos han sido los encargados de desarrollar estrategias para disminuir y aliviar el dolor en cualquier enfermedad que así lo requiera, desde pacientes con cáncer hasta aquellos que sufren de dolor de espalda crónico, siendo ellos los especialistas en brindar opciones cuando existen cuadros de difícil control, llegando incluso a realizar procedimientos que les permiten quitar el dolor de una zona específica del cuerpo al bloquear nervios que transmiten el dolor de dicha zona [4].

¿Cuáles son los diferentes tipos de anestesia que existen?

En general las formas de dar anestesia se pueden dividir en tres grandes grupos: anestesia local, anestesia regional y anestesia general, cada una con diferente utilidad.

Forma de administrar los diferentes tipos de anestesia

Figura 1. Forma de administrar los diferentes tipos de anestesia. Fuente elaborada por los autores.

Anestesia local

En este tipo de técnica, el médico inyectará el medicamento anestésico directamente en el sitio en donde se planea trabajar (figura 1), se realiza con una jeringa convencional y se utiliza en procedimientos pequeños que solo requieren incisiones en la piel o en sitios superficiales sin llegar a estructuras profundas. Se podría decir que es el tipo de anestesia más sencilla, la cual no es exclusiva de los anestesiólogos, ya que la pueden llegar a aplicar diferentes profesionales de la salud incluso fuera del quirófano, por ejemplo, médicos generales para cerrar una herida de la piel o dentistas para extraerte una muela [5].

Anestesia regional

Este tipo de anestesia se encarga de que no tengas dolor ni alguna otra sensación en una región específica de tu cuerpo, como puede ser la mitad inferior del cuerpo o únicamente el brazo derecho (figura 2), siendo anestesiada dicha región en todo su espesor, tanto de forma superficial hasta incluso las regiones más profundas como músculo, hueso u órganos que se encuentren en la zona [5].

Este procedimiento se logra al introducir el medicamento anestésico directamente en los nervios que transmiten las sensaciones de la zona que se busca anestesiar, existiendo de forma general tres grupos de anestesia regional, por un lado, los bloqueos de extremidades, que pueden ser útiles en cirugías en donde únicamente se manipula uno de los brazos o una de las piernas, como al colocar una prótesis de rodilla o fijar una fractura de brazo [5].

Los otros dos procedimientos componen a lo que coloquialmente se le conoce como "la raquea", la cual se realiza con el famoso piquete en la espalda baja con el objetivo de anestesiar la mitad inferior del cuerpo (figura 1), utilizándose en procedimientos como cesáreas, prótesis de cadera o reparaciones de hernias de disco en la columna. Esta opción se compone por dos técnicas que llevan el nombre de anestesia espinal y anestesia epidural. Aunque ambas formas se realizan introduciendo la anestesia en los nervios de la columna vertebral, la diferencia entre ellas radica en tres cosas principales, primeramente la espinal genera anestesia en regiones menos altas del cuerpo (figura 2), mientras que otra diferencia es que la epidural se coloca unos pocos milímetros más superficial que la espinal, lo que lleva a la tercera diferencia que es que en la técnica espinal solo se inyecta la dosis de anestesia una vez y se retira la aguja, mientras que en la técnica epidural se puede introducir un catéter en la espalda, el cual es una especie de tubo de plástico flexible muy pequeño que se mantiene durante toda la cirugía o incluso después de esta. Esto último ofrece la posibilidad de dar otras dosis de anestesia después de la primera a través del catéter sin necesidad de otro piquete, ideal para procedimientos largos o para controlar mejor el dolor después de la cirugía [5].

Todos los tipos de anestesia regional se realizan en el quirófano, y en esta el paciente se mantiene despierto y respirando por sí solo, lo que permite su comunicación con el anestesiólogo durante la cirugía, o también se pueden dar medicamentos por la vena para que esté más tranquilo o medio dormido, en caso de preferir no estar totalmente consciente en su procedimiento [5].

Zonas del cuerpo anestesiadas según el tipo de técnica usada

Figura 2. Zonas del cuerpo anestesiadas (de color oscuro) según el tipo de técnica usada. Fuente: elaborada por los autores.

Anestesia general

Este tipo de técnica se caracteriza por anestesiar todas las regiones del cuerpo, desde lo superficial hasta lo profundo (figura 2). Para llevarla a cabo, el anestesiólogo te puede administrar únicamente medicamentos por la vena, o también puede usar en conjunto gases con efecto anestésico que respirarás a través de una mascarilla (figura 1). Todo esto implicará que estés dormido durante la cirugía y dejes de respirar por tu cuenta, por lo que será necesario introducir un tubo en tu garganta para que puedas ser conectado a un ventilador que respirará por ti, mientras que tu corazón seguirá latiendo por sí solo. Este tipo de técnica se utiliza en cirugías de cerebro, trasplante de órganos o cirugías laparoscópicas de abdomen. Además, este tipo de anestesia suele poder instaurarse en un tiempo menor a la anestesia regional, por lo que puede ser útil en intervenciones de urgencia que requieren la cirugía lo antes posible [5].

Venciendo la inseguridad a la anestesia

Como pudiste leer, el mundo de la anestesia es amplio pero fácil de comprender con términos sencillos. Los anestesiólogos son especialistas que te acompañan durante todo tu proceso incluso fuera del quirófano y, sumado a que la tecnología ha evolucionado los últimos años, actualmente los procedimientos anestésicos son muy seguros. No te quedes con ninguna duda, pregunta a tu médico antes de cualquier procedimiento, recuerda que el conocimiento y entendimiento de los tratamientos que recibirás es la mejor herramienta que tienes para sentirte tranquilo previo a cualquier intervención.

Referencias

  1. Infante PK. Papel del anestesiólogo en el manejo del dolor. Rev Hisp Cienc Salud. 2024;9:233-4. doi:10.56239/rhcs.2023.93.678.
  2. Kharod U, Panchal NN, Varma J, Sutaria K. Effect of pre-operative communication using anaesthesia information sheet on pre-operative anxiety of patients undergoing elective surgery: a randomised controlled study. Indian J Anaesth. 2022 66:559-72. doi:10.4103/ija.ija_32_22.
  3. Soojie Y. Understanding the role and importance of anesthesiology in modern medicine. Allied J Med Res. 2023;7(4):178.
  4. De Barros GAM, Kraychete DC, Lineburger EB, Módolo NSP. Anesthesiology and pain medicine. Braz J Anesthesiol. 2022:72:549-52. doi:10.1016/j.bjane.2022.07.007.
  5. Payo SA. Anestesia y sus tipos: desde su origen hasta la actualidad. NPunto. 2024;7:4-25.