15 de octubre: Día Mundial del Lavado de Manos

Noel Eutimio Rodríguez, Ilce Valeria Román Fernández

Noel Eutimio Rodríguez: Doctorado en Farmacología, Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Universidad de Guadalajara (UdeG).

Ilce Valeria Román Fernández: Departamento de Biología Molecular y Genómica, Instituto de Investigación en Ciencias Biomédicas (IICB), CUCS, UdeG.

Contacto: ilce.romanfer@academicos.udg.mx

¿Puede un acto tan simple como lavarse las manos cambiar el destino de millones de personas?

Cada 15 de octubre se conmemora el Día Mundial del Lavado de Manos, recordando que esta acción cotidiana sigue siendo una de las intervenciones más efectivas y económicas para prevenir enfermedades.

Contexto histórico

En 1847, en Viena, el médico húngaro Ignaz Semmelweis descubrió que los médicos transmitían partículas contaminantes desde las autopsias a las salas de parto, provocando altas tasas de fiebre puerperal (infección que se produce en el útero o en otras áreas genitales después del parto). Al imponer el lavado de manos con soluciones de cal clorada, la mortalidad se redujo drásticamente. Aunque sus ideas fueron rechazadas en un contexto donde aún se desconocían los gérmenes, su trabajo sentó las bases de la higiene hospitalaria y la antisepsia quirúrgica.

Relevancia científica y social

Décadas después, Louis Pasteur y Joseph Lister confirmaron científicamente que los microorganismos podían transmitirse por las manos. Con el tiempo, esta práctica pasó de ser un consejo médico a un pilar de la salud pública y de la seguridad de los pacientes, respaldado por la Organización Mundial de la Salud. Actualmente sabemos que el lavado de manos puede reducir hasta en un 40% las enfermedades diarreicas y en un 20% las infecciones respiratorias.

Impacto en la vida actual

En plena era de la globalización y las pandemias, el lavado de manos sigue siendo una de defensa crucial. La pandemia por COVID-19 volvió a colocar este hábito en el centro de las recomendaciones preventivas, recordándonos que, pese a los avances tecnológicos, los hábitos sencillos y accesibles continúan salvando vidas. Cada 15 de octubre no solo conmemoramos una fecha o un hábito, sino que renovamos el compromiso con una de las medidas más poderosas, simples y económicas para proteger la salud.