El uso de inteligencia artificial generativa como prótesis de los procesos neuronales de la cognición humana durante el proceso de aprendizaje genera riesgos en el desarrollo de nuestra salud intelectual. Recientes estudios muestran evidencia de las afectaciones neuropsicológicas que la delegación cognitiva produce al utilizar IA. Los principales riesgos son disminución de las funciones ejecutivas, deterioro de la memoria de trabajo, dependencia progresiva, pérdida del sentido de la autoría, falta de la internalización del conocimiento, debilitamiento de la metacognición y el pensamiento crítico. La integración pedagógica de la IA representa un desafío para las ciencias del aprendizaje.
También puede {advancedSearchLink} para este artículo.