
Durante los inicios del uso de cigarros electrónicos existía una creencia generalizada de que eran seguros y un medio eficaz para dejar de fumar, sin embargo, con evidencia científica e investigaciones actuales se ha demostrado que es tan dañino como el cigarro convencional. En los últimos años, se han realizado diversos estudios para explorar sus efectos en la salud oral, entre los resultados de estos estudios destaca la sequedad bucal, la irritación, las enfermedades de las encías (encías inflamadas y sangrantes), caries y cáncer bucal; siendo esta ultima la que ha causado mayor preocupación actualmente.
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