El ser humano convive con grupos de bacterias que habitan de forma natural dentro de algunos de nuestros órganos, especialmente en el sistema digestivo. Estas bacterias -conocidas como "microbiota intestinal"- participan en procesos químicos que nos benefician y, recientemente se les ha dado un papel significativo en el proceso de curación ósea. Una alteración en estos grupos bacterianos puede comprometer la curación del hueso y el tiempo de recuperación. Es posible que la regulación de estas bacterias represente una estrategia prometedora para el tratamiento y mejorar la resolución de quienes sufren una fractura.
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