El ejercicio físico es un gran aliado del sistema inmune, no solo porque estimula su capacidad protectora, sino también porque ayuda a mantenerlo en equilibrio. Esto lo hace mediante mecanismos que activan, movilizan y regulan las células de este sistema. Esta colaboración entre el movimiento y la inmunidad es una estrategia clave para el cuidado integral de la salud en cualquier etapa de la vida, incluso en personas que viven con enfermedades como cáncer, diabetes tipo 2 y otras enfermedades crónicas. Por lo tanto, nunca es tarde para moverte y fortalecer tu salud desde adentro.
También puede {advancedSearchLink} para este artículo.