Las redes sociales son parte de nuestra rutina diaria. En ellas encontramos risas, inspiración y compañía, pero también comparación, ansiedad y cansancio. El reto está en encontrar el equilibrio para su uso, y en aprender a utilizarla de una manera saludable. Este artículo explora cómo los algoritmos moldean nuestra experiencia digital y propone recomendaciones prácticas para transformar esas mismas plataformas en un aliado de la salud mental. Con evidencia y ejemplos cotidianos, se invita a descubrir que, con un uso consciente, las redes sociales pueden sumar a nuestro bienestar emocional en lugar de restar.
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