Los medicamentos no actúan solos en el cuerpo: pueden interactuar con alimentos, plantas u otras medicinas, cambiando efectos. A esto se llama interacción. Son comunes y pueden generar consecuencias inesperadas. Algunas combinaciones son buenas, pero otras peligrosas: aspirina con ketorolaco causa sangrado, mientras aspirina con paracetamol mejora el dolor. Los cítricos aumentan la absorción de algunos fármacos como el nifedipino, lo que intensifica sus efectos. También el alcohol y los químicos ambientales pueden modificar la respuesta del organismo a medicamentos. Por ello, se recomienda consultar al doctor antes de combinar medicinas, bebidas o remedios y reportar efectos para mayor seguridad.
También puede {advancedSearchLink} para este artículo.