El uso de pantallas o dispositivos digitales es cada vez más frecuente y podría asociarse con fatiga visual que se manifiesta como cansancio ocular, sequedad y visión borrosa, relacionados con la disminución del parpadeo y el enfoque prolongado. La evidencia científica resalta medidas preventivas para reducir estos efectos. Las principales recomendaciones son descansos visuales periódicos, mantener una distancia adecuada entre los ojos y la pantalla, y parpadear de forma consciente. Asimismo, es fundamental reconocer cuándo acudir al oftalmólogo, especialmente ante síntomas persistentes o en personas con enfermedades crónicas. Implementar estos hábitos permite promover el bienestar visual en la era digital.
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