En los últimos años, el consumo de suplementos alimenticios ha aumentado considerablemente, especialmente entre personas que realizan actividad física o entrenan con fines estéticos y de rendimiento. Estos productos, que pueden contener vitaminas, aminoácidos, creatina y cafeína, se utilizan para mejorar la energía, la masa muscular o la composición corporal. Sin embargo, el uso inadecuado, sin supervisión profesional o en dosis excesivas, puede generar problemas en el corazón, estómago, hígado y hormonales, así como exposición a sustancias ilegales. Este artículo ofrece recomendaciones prácticas basadas en evidencia científica para un consumo seguro de suplementos.
También puede {advancedSearchLink} para este artículo.