El cannabis puede influir en el hambre gracias a un sistema del cuerpo llamado sistema endocannabinoide, que ayuda a mantener el equilibrio y regula cosas como el metabolismo y el apetito. El THC, uno de sus compuestos, activa ciertos receptores y puede hacer que tengas más hambre y disfrutes más la comida (los famosos “munchies”). Esto ayudaría a personas con problemas como la pérdida extrema de peso. Por otro lado, el CBD podría ayudar a controlar la ansiedad y los impulsos, útil en quienes comen en exceso. Aun así, falta más investigación para confirmar que sea seguro y realmente efectivo.
También puede {advancedSearchLink} para este artículo.